El centro de transformación de mi ciudad

Me encanta pasear; da igual el día o la hora, siempre estoy caminando acompañada de mi perro, nos damos largos paseos por la ciudad, los jardines, las afueras y el centro, no hay camino que se me resista o que no hayamos conocido, y por eso al día respecto a las obras o de las instalaciones nuevas que se ponen en las calles de nuestra ciudad.

Si hay centros de transformación nuevos, o han plantado un árbol, o están reformando alguna vivienda, lo sé. No soy un cotilla, ni un abuelo de los que se quedan a mirar las obras para después irse a la plaza a darle de comer a las palomas, soy un hombre vital, todavía me considero joven y creo que todavía me queda cuerda para rato, eso sí, cuando se me acabe la mecha, prometo que seguiré activo en la medida de lo posible.

centro de transformacion

 

También es cierto que con mis setenta años podía estoy informado de todo lo que sucede en las calles. Si hay una rama que estorba al paso, si falta una señal de tráfico, si no se riega algún jardín, si una papelera está rota, si ha sido abierto un centro especializado en instalaciones eléctricas de baja tensión y de alta tensión.

En los últimos años el precio de la electricidad ha subido, aunque las empresas eléctricas se han puesto manos a la obra para poder paliar este problema y atajarlo antes de que más personas tengan que sufrir pobreza energética. Los bonos sociales no son suficientes; la verdad es que ayudan a muchas familias pero es una medida insuficiente y poco efectiva aunque si es de agradecer que las compañías hayan tenido en cuenta que haya familias que no pueden encender la calefacción o el brasero por miedo a la temida factura.

Algo que sería muy recomendable es que el problema se minimizaría considerablemente si el IVA, que actualmente es del veintiuno por ciento, fuese el mínimo permitido, ya que el servicio de la luz eléctrica es un servicio esencial y de primera necesidad. Sobran las palabras en estos casos, hechos son los que deben de estar presentes, todos a una para conseguir que los recibos de la electricidad no sean una causa de desesperación en los hogares españoles, que ningún niño pase frío por culpa del dinero, que ningún abuelo se ponga enfermo por no poder encender el brasero: hagamos posible que todos seamos un poco más felices.

Sin embargo, los centros de transformación como http://www.matyse.es sólo se ocupan de la producción de energía y de hacer que ésta pase de alta a baja tensión antes de poderse utilizar en las casas. Por lo que los precios los fijan las compañías eléctricas…

Divago sobre la energía, la economía y la vida en general. Es lo que tienen los paseos con mi perro y sobre todo es lo que tiene la edad. Seguiré caminando y teniendo los ojos bien abiertos, observando cualquier otro cambio que afecte a mi ciudad.